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La vida crece cuando se comparte...


Compartiendo vida... Manolo y vos...


Creciendo, aunque a veces cueste...


“Les confió sus bienes a uno le dio cinco talentos…” Mt 25,14 Estamos frente a uno de los evangelios más leídos, más meditados y más usado en la catequesis, la famosa parábola de los talentos. Cuadro que nos representa a todos con nuestra generosidad, nuestra responsabilidad, nuestra capacidad de multiplicación y también nuestros miedos, cobardías y poca responsabilidad. 1. Diremos que el que recibió 5 talentos como el que recibió 3 ambos recibieron muchísimo, una cantidad que habrá sorprendido a los oyentes de Jesús que sabían muy bien de pesos y medidas, del valor de las cosas, es como si a nosotros nos dieran una fortuna imposible de contar. Pero al que se le dio un talento, no se le dio poco, todo lo contrario, se le dio también una fortuna. Primero porque en aquel tiempo difícilmente se lograba tener un talento aun ahorrando toda la vida, es decir era una rareza que alguien alguna vea tuviera o le dieran un talento, ya que con un talento se podía vivir de rentas toda la vida y además dejarlo como herencia. Sería como tener muchas propiedades, alquilarlas a buen precio y cobrar mensualmente sin tener más tarea que ir a la inmobiliaria a cobrar. Que queremos decir, que 5 o 3 o 1 talento son verdaderas fortunas. 2. La severidad del Señor será semejante a su generosidad y su recompensa proporcional a la responsabilidad y habilidad del “siervo bueno y fiel”, en contraste con el “siervo malo y perezoso” ya que como nos damos cuenta, ¿Quién de nosotros entierra una fortuna por miedo a Aquel que nos confió tanto? seguro que la multiplicaríamos por diez o por cien, con la alegría de haber sido elegidos, entre otros muchos, para hacer lo que ese Señor nos da. Bueno sería nos parece, que pensáramos en ese Señor que cuando nos mandó al mundo nos llenó de talentos, muchos más que cinco o uno. Cuales son tanto los nuestros como los de otros que están junto a nosotros. Como también asistir con tristeza al espectáculo de tanto talento perdido en aquellos que son víctimas voluntarias o involuntarias de los vicios de una sociedad que se muestra impotente ante la cultura de la muerte. Si las circunstancias fueran distintas a las que a muchos tienen encerrados y sin más futuro, que ser locos, presos o muertos, veríamos cuanto genio, talento y capacidad saldría de personas atrapadas por la droga, el alcohol, la delincuencia, la desesperación por consumir narcóticos, y emplear todo su tiempo y su vida en tener para desquiciarse, sin otra elección. Pensamos también en los que estamos sanos y tal vez no hemos visto nuestros talentos y no los hemos explotado para tener más vida y dar vida a otros. Hoy recordamos a San Agustín, que en sus años juveniles fue un descarriado, un pasional, un preso de sus impulsos, como quien estuvo perdido y sin rumbo. Hoy los agustines se han multiplicado geométricamente pero sin la esperanza de salir y tener otra vida. Cuando las estadísticas nos dicen que del 100% de los adictos solo un 5% sale y no recae, estamos en serios problemas como sociedad y solo como sociedad debemos hacer subir las estadísticas de los recuperados, que cuando recuperan la sobriedad sacan a luz los talentos que Dios les dio y que habían estado tapados debajo de las adicciones. Cuanto dolor nos causa esto y la falta de respuestas sociales y colectivas a este verdadero infiernos que nos rodea. Somos una sociedad argentina tan talentosa que nuestro mayor pecado es ver tanto talento enterrado y por eso tanta vida arruinada casi antes de vivir. Quiero hacer un reconocimiento a todos los que ya están dando respuesta a esta problemática que esperen lo que el Señor le dijo a los siervos buenos, “pasa a tomar parte en el gozo de tu Señor”.+Manolo Subir al índice


1- Me asombro cuando sucede algo que no entiendo, que me encierra y, me vuelve duro e impermeable, a cualquier palabra o experiencia y las sombras me envuelven, cuando creo que no hay solución ni le encuentro sentido, me siento solo con mi fracaso sobre todo cuando aposté todo a que sería exitoso y no fue así, sino todo lo contrario. ¿Se han sentido así alguna vez? Seguro que si. Los Apóstoles se sintieron igual después de la Muerte del Señor, así lo dice San Juan en el capítulo 20 de su Evangelio. Estando las puertas cerradas y ellos cerrados a todo, se les aparece Jesús y les dice:"la paz con ustedes, como el Padre me envió a mí, así Yo los envío a Ustedes…". Esa pequeña palabra que abre el encierro y mi encierro, porque me pasaba lo mismo que a ellos, esa palabra rescata mi alma y la saca a la luz de la vida que está afuera, su confianza en mí que fallé como aquellos, la misión que me abre al futuro, que me da un mañana, una nueva oportunidad, un nuevo comienzo. Ni un reproche, ni el mínimo enojo, ni echada en cara, no lo puedo creer, El me lo explica todo y me tranquiliza, así tenia que pasar porque vos no tenés la última palabra, cuando los elegí y los llamé, conocía de antemano todo lo que me iba a pasar a Mí y a Uds., todo era parte del misterioso plan del Padre, que los ama y que me ha devuelto a la vida. La meditación de las apariciones de Cristo resucitado me produce el mismo efecto que a ellos: paz, alegría, vida, confianza, la misión de salir a anunciar la buena noticia, a encender el mundo con el fuego del Espíritu, a anunciar que la vida es más fuerte que la muerte y que el amor es más poderoso que el odio, que cuando todo parece terminado Jesús me regala un nuevo comienzo, sin tener en cuenta mis flaquezas y debilidades, mis momentos de incredulidad o mis miedos. Grande Jesús. Manolo. Subir al índice


2- Cuando un problema me toma muy fuerte, me siento desanimado, triste, sombrío, desolado y como que hasta Dios parece ausente. Estando así me viene a la memoria lo que escribió San Juan de la Cruz: Olvido de lo criado Memoria del Creador Atención a lo interior Y estarse amando al Amado (a Jesús) Como que lo criado, lo que me incluye, es lo único que veo y siento, así me envuelve la oscuridad más profunda. En tantos momentos como ese, la palabra poética del místico Santo, me ayuda a ver algo mucho más grande que el problema en sí, me da la posibilidad de distanciarme de él y así mirar más lejos y hacia arriba. Cuando lo hice, me di cuenta que yo no soy ese problema que tomaba mi ánimo, que soy más que el problema y que esto me abría las puertas a una experiencia de libertad, que terminaba en gratitud y amor, porque en el fondo, salir de ese estado también fue una gracia, y lo es cada vez que me sucede. Así comprendo el peso y el valor de aquellas palabras del Señor: "el que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida". Si tiene un problema que lo abarca todo, espero que lo que le conté le sirva. De corazón. Manolo, un cristiano como usted... Subir al índice


3- Cuando necesito nueva inspiración porque tengo que seguir respondiendo por mi vida y por mi libertad ante Dios y esto me asusta un poco, me fijo en los misterios gozosos de la Virgen y me pongo a pensar en su corta edad para hacerse cargo de lo que el Arcángel le anuncia. En su SI tan rotundo y definitivo a la voluntad de Dios, en su confianza, en su inmensa fe y no tenia mas de 15 años y era soberanamente libre y conciente de lo que decía y hacia en ese momento. La imagino con su pancita de 3 meses y con su bellísima panza a los 9 meses camino a Belén o con su bebe en brazos en la gruta y el mensaje de los pastores o cuando sube a Jerusalén a presentar a su Hijo y consagrarlo a Dios y en la espada que atravesaría su corazón en su angustia buscando a su niño que ya de 12 años se le extravió y lo encontró a los 3 días en el Templo. Su entereza, su fortaleza, su confianza inquebrantable en que Dios nunca la dejaría y así en su fe encuentro cada día nueva fuerza para seguir mi camino en este mundo hasta llegar donde ella me espera. Lo que será contemplar su rostro, lo que será mirarla a los ojos y ver su mirada tan dulce y tan tierna, su sonrisa como premiando mi esfuerzo por llegar Su alegría por otro hijo suyo junto a ella y frente a Dios. Desde el alma. Manolo Subir al índice


4- Buscando la fuente de la alegría, me consuela saber que: "es mas feliz el da que el que recibe" esta en alguna parte de los Hechos de los Apóstoles y habría sido una sentencia de Jesús que los evangelios, vaya a saber porque no la recordaron. Me surge un pensamiento a partir de la expresión "más feliz". Mi felicidad o mi alegría consiste primero en darme cuenta que cuanto he recibido: mucho, muchísimo, tanto que no hay manera de que lo pueda medir, pesar o contar y si esto se me presenta como bueno, que decir de la felicidad en dar? A veces no se ni que, ni como, ni donde dar. Es en este momento en que me dirijo a Dios buscando inspiración, darle gracias por todo lo recibido y suplicando a su Espíritu Santo creatividad, para poder dar hoy, aquí y ahora sin tardanza, ante lo que tengo para dar y la necesidad que se me presenta, porque necesito ser feliz mucho mas que estar satisfecho o con la conciencia tranquila. De corazón Manolo, un cristiano como vos Subir al índice


5- Muchas veces me pasa que mis gustos, planes y deseos, mis pensamientos lógicos, estudiados, justificados y que por lo tanto tendrían que resultar como yo quiero, se dan de frente con la "lógica de Dios", que me muestra que mis planes y los suyos sobre mi y sobre mi vida, distan lo que el cielo sobre la tierra y que mientras los míos solo son eso míos, su lógica es sabiduría pura. Esto me surgía esta semana cuando en misa se leyó la profesión de fe de Pedro y el primer anuncio de la pasión, allí en las palabras de Jesús, me di cuenta de las dos lógicas, la de Pedro y sus planes y los pensamientos de Dios y su manera de conducir la historia. Esto me da libertad, me hace sospechar si estoy en lo cierto y me lleva a preguntarme cual será la voluntad de Dios. Hay como un entender la manera de obrar de Dios, que es siempre desconcertante a veces hasta incomoda, "ilógica". Me fijo en el Kerigma y me asombra esa divina manera de hacer las cosas en mi favor; La Encarnación del Hijo de Dios, Su Sagrada Pasión, Su Muerte en la Cruz, Su descanso en el Sepulcro y Su Resurrección de entre los muertos. Siento tan pobre mi lógica, tan corta, tan oscura en comparación con la lógica sabia de Dios. Con afecto. Manolo Subir al índice


6- Quién tiene esperanza? Me he preguntado muchas veces quien cree con intensidad y convicción, quien conociendo a Dios por Su Palabra experimenta que este conocimiento despierta en su interior la confianza en Dios, Creo que la persona esperanzada es una persona fuerte, audaz, emprendedora, luchadora y paciente; una persona "que sabe esperar a que las circunstancias permitan que se manifieste el poder de Dios, que lo atrae con su fe y poniendo en Dios su esperanza, sigue madurando la constancia y la virtud probada. La esperanza no es la virtud de los ilusos ni de los ingenuos inocentones, tampoco la de los cobardes, sino la de los constantes, los comprometidos, los que pelean porque están convencidos de lo que Dios quiere hacer. Por eso es virtud teologal, porque tiene a Dios como personaje central actuando en la historia personal y universal. Con deseos de una esperanza cada día mayor Manolo Subir al índice


Algo sobre el perdón Creo sinceramente que es un tema difícil y complejo para todos nosotros, que lo tenemos que cultivar y practicar. Digo una palabra un poco extraña como cultivar, pero que expresa que el llegar a perdonar, es un proceso que tiene sus condiciones y sus tiempos, por lo cual es complicado pensar que será algo instantáneo como el perdón que Dios nos da, tan generoso y sin límites, salvo que nosotros le pongamos el único límite con nuestra falta de arrepentimiento, o el negarnos sistemáticamente a dejarnos perdonar y así le cerramos las puertas a Dios, ya que Él nunca actúa contra nuestra voluntad. El capítulo 18 de San Mateo en el cuadro del siervo sin entrañas, como las Parábolas de la Misericordia de San Lucas 15, muestran, como perdona Dios y lo mezquinos que podemos llegar a ser nosotros los hombres. Me pregunto el por qué de nuestra dificultad y creo que las ofensas que recibimos de los otros nos afectan en toda la naturaleza humana. Tocan nuestro interior, el alma y sus capacidades; la inteligencia, la voluntad y la afectividad. Hace su parte también la memoria que registra hechos y detalles, lugares y personas, circunstancias, palabras o silencios, acciones u omisiones. La ofensa es multidimensional, por eso el perdón nunca surge de cosas que pasaron sólo en nuestra imaginación, sino que son brutamente reales y por eso pesan y no pasan tan fácilmente. Nos decía una vez el Obispo Cándido Rubiolo y creo que es verdaderamente cierto, “lo más difícil del evangelio es tener que perdonar” como expresión de la pertenencia a Cristo, de ser sus discípulos y a la vez maestros y ministros del perdón: “Pedro no te digo siete veces sino setenta veces siete” que en el lenguaje de esa época era sinónimo de siempre. La rabia, la venganza, el resentimiento, la indignación, el amor propio herido, los recuerdos recurrentes, nunca son cosas sencillas de dejar de lado o pasar por alto. La reconciliación en todas sus formas y niveles, personales, comunitarias, hasta sociales y políticas, no están tan alcance de las manos ni a la vuelta de la esquina.

Si pensamos que muchos de los procesos históricos, en los cuales hubo los de un lado y los del otro, que ambos bandos están heridos y se reclaman mutuamente, humillación, aceptación de la verdad de sus errores, conciencia de la violación de los derechos humanos más básicos; y la ansiada reconciliación lleva años esperando, para que unos y otros se miren de otra manera y dejen de ser enemigos, para pasar a ser simples contrincantes por el uso del poder, pero ya no más enemigos irreconciliables, sino convivientes civilizados de una Nación sin heridas, pero con las cicatrices de las luchas, como recuerdo de lo que no debe volver a pasar. Pero volver a confiar en el del otro lado es algo que está muy lejano, parece que el recelo y el cuidarse del otro son lo más lógico, lo más inteligente y necesario. Esto nos pasa tambien a nivel personal y cotidiano. Deseamos intensamente ver al otro humillado, llorando su pecado ante nosotros, porque necesitamos ver y sentir que el otro se dio cuenta del mal que nos hizo y entonces si perdonar, que improbable es ver esto. Seguiremos con este tema tan delicado en nuevas reflexiones. +Manolo Subir al índice


Algo más sobre el perdón... Como les prometimos que tendríamos nuevas ideas sobre este tema tan duro y espinoso como el del perdón, aquí esta la promesa que es siempre deuda y hay que honrarla. Veamos un poco de etimología. Esta palabra tiene su origen en el griego “efíeme”, que literalmente significa “pasar por alto”. Así el que busca ser perdonado necesita que el otro pase por alto las ofensas y para perdonar al otro nosotros debemos pasar por alto su o sus ofensas. Dice el salmo 129 “si llevas cuanta de las culpas, Señor, ¿quien podrá subsistir?”. Me pregunto, sin el perdón, ¿puede subsistir una amistad, un matrimonio, una familia, una empresa, la humanidad entera? Creo que no, porque siempre hay razones, excusas o intereses para negar el perdón, y hay quien a través de la falta de perdón alimenta el odio, el enfrentamiento, la división y la muerte. En algunos casos hasta como ideología el odio racial, político o de clases se presenta históricamente como ausencia de perdón. En Jn 10,10-11; Jesús habla del enemigo del rebaño, del ladrón que solo viene a matar, robar y destruir. Es éste enemigo de la paz, el que no puede compadecerse, sino que si se lo pudiera ver, se diría que hasta "disfruta", de un modo perverso, dividiendo, destruyendo y matando, porque es homicida desde el principio. Si por un momento miramos la presencia del mal de un modo verdadero y no tan cinematográfico, seguro que encontramos esta fuerza invisible presente en el mundo y lo que es peor en el corazón del que no puede o no quiere perdonar. Pero recordemos algo muy importante: el enemigo de Dios y de los hombres nada puede hacer si no tiene cómplices de sus argucias y estrategias. El padre del odio no soporta ver el amor, la paz, la belleza de dos manos que se unen en un pacto de reconciliación o con el abrazo del perdón mutuo. Los humanos, a diferencia de este ser perverso, tenemos la ventaja de poder cambiar nuestras decisiones, pero él no, ya optó de una vez para siempre y, con un solo acto de libertad, fijó su destino eterno y ya no tiene ni retorno, ni una nueva oportunidad, en cambio nosotros sí. Aunque sea un camino largo, la paz del alma no tiene precio y no hay camino largo para quien quiera alcanzarla. Pensemos en este tiempo de cuaresma, en el camino hecho por Jesús, por amor a nosotros. Su camino desde Getsemaní, pasando por el Sanedrín, el palacio de Herodes, el Tribunal de Pilatos, el pretorio y la flagelación. Desde allí con la cruz a cuestas por la Vía Dolorosa hasta el Calvario. En el Calvario crucificado, agonizando y diciéndonos a todos nosotros “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”. Ante esto me pregunto:¿Tan largo nos parece el camino del perdón? ¿Tan imperdonables las heridas que nos han hecho? ¿Tan grandes las ofensas recibidas? Les cuanto que esta mañana, caminando de vuelta a mi casa, y pensando que tenía esta deuda con Uds., comencé a arreglar cuentas pendientes con el perdón. No puede rezar otra oración que esta que me enseñó hace mucho un jesuita amigo mío: “perdono, Señor Jesús, porque vos me perdonaste”. No se si la vida me dará la oportunidad de reconciliarme con aquellos en quienes pensaba, pero al menos voy liberando mi corazón de las excusas para negar mi perdón, porque ya fui perdonado, hace 2010 años, por el Crucificado que me amaba y pensaba en mí, como en cada uno de los que llevamos este espinoso problema en el corazón. Espero que nos sirva. Con el afecto de siempre.+Manolo Subir al índice


Algo más sobre el perdón. Pensaba hoy sobre este tema, que no perdona quien quiere sino quien puede y no siempre. Nunca y siempre son sólo para Dios, por esto creo sinceramente sin la intervención personal de Él en el alma, la amargura y el veneno no se van de ella. Deberíamos comenzar por el reconocimiento humilde y sincero de que esto nos supera y que está más allá de nuestra buena voluntad. Es una guerra interior y la más duradera de todas las luchas con nosotros mismos. Lo que sí les ruego y me ruego a mi mismo es el no abandonar el campo de batalla, no alejarnos de Dios por esto, todo lo contrario, sin el triunfo de Jesús, no hay triunfo posible para nosotros.El éxito en esta campaña espiritual no es inmediato pero no estamos solos, el Divino Compañero del campo de batalla está y si él está venceremos. Lo importante es no borrarse dándose por vencido sin luchar, la vida como el cristianismo es una lucha y hay que lucharla. Resistir, recomenzar, levantarse una y otra vez, ya que la paz del corazón lo merece. La primera palabra del Resucitado a sus discípulos vencidos, culposos y asustados es "la paz esté con ustedes", esta paz es la llave que los abre a una vida nueva y a la potencia del Espíritu, que al hacerles sentir el perdón de Dios en Cristo,les enseña el valor del perdón recibido para que después, los mismos que fueron perdonados, vayan y perdonen en su Nombre.Así mis queridos, nuestra lucha no es una lucha nueva, sino ancestral, original diríamos y profundamente humana, pero que se ha vuelto también divina, desde que Cristo se metió en ella desde la Cruz, quitándole el poder al odio y al resentimiento, que se instalan en el que no perdona. Abrirse al poder del Espíritu, entregarle nuestra imposibilidad,nuestra impotencia y nuestra sin salida. Aceptar que hay algo que está y que contamina todo porque enferma la vida, la amarga y la llena de tristeza, cuando Dios quiere y hace posible que seamos felices.Pensemos que mucha de nuestra infelicidad y falta de paz y sosiego, provienen de esta incapacidad para perdonar las ofensas y también de perdonarnos nuestros errores. Pensemos en un detalle, Jesús lo incluye en la oración por excelencia, es un tema del Padrenuestro, una de las necesidades que se presentan a Dios en un ruego que no cesa nunca, que está en cada misa, en cada rosario y en la celebración de los sacramentos.Tenemos celebraciones del perdón específicamente pensadas por la Iglesia para ayudar a los cristianos,¿por qué tanta preocupación de la Iglesia? es que no es un temita más, está en la esencia misma del mensaje de Jesús y es fuente de sanación para toda la humanidad, que enferma de mal sòlo encuentra en el perdón la salud espiritual y la posibilidad de una convivencia civilizada y humana.De no ser así ¿que nos queda y a donde vamos a parar? Creo que sin misericordia y compasión no existe humanidad posible, ni convivencia, ni civilización del amor, como propuesta universal de Dios al mundo entero. No tengamos miedo a luchar el triunfo está garantizado, solo queda nuestra decisión de compartirlo con Cristo Glorioso.+Manolo Subir al índice


Multiplicar la vida Mc 8,1-10; “tomó los panes, los bendijo, los partió y los dio sus los discípulos…” Los panes son aquí muy pocos para alimentar a 4 mil hombre, hasta que pasan por las manos de Jesús, son bendecidos y partidos antes de ser distribuidos entre una multitud hambrienta y fatigada que lo busca y que lo sigue a Jesús. El milagro ya se hizo, la multitud quedó satisfecha y puede volver segura a sus pueblos y casas sin desfallecer por el camino. A nosotros nos llega atravesando la historia, la mirada compasiva del Señor, la fe de los discípulos que dan lo que tienen a mano, el gesto de Jesús de tomar, bendecir y repartir los panes y los peces, la multitud que queda saciada. Frente a este pasaje, ¿Qué nos queda a nosotros que seguramente no podemos multiplicar los panes y los peces? Creo que el texto dice mucho más que el relato del milagro, les ruego que lo leamos detenidamente y encontraremos mucho alimento para nosotros hoy. Me quedo por esta vez con el signo del pan y lo que el pan significa entonces y ahora. Es verdad de que no podemos multiplicar los panes materiales, pero si tomamos al pan como un símbolo de la vida, cuanto de vida podemos multiplicar si hacemos los gestos de Jesús, bendiciendo, partiendo y dando. Cuanta vida podemos dar si damos algo de nosotros, según el talento que cada uno tiene, que es como pan que alimenta y sostiene una vida que es muchísimo más que la comida y la bebida material. En este tiempo el pan puede ser: el perdón, la compasión, buscar la reconciliación con los que estamos distanciados, compartir tiempo, atender a nuestros padres y hermanos con mayor cuidado y delicadeza, servir a otros con una palabra de aliento si ese es nuestro don, o hacer silencio si el otro necesita quien lo escuche, todo esto es mucho más que ayunar de comida, ya que multiplicar la vida y el amor fraterno es la mejor cuaresma que podemos hacer, para el perdón de nuestros pecados, para limpiar e iluminar el alma, así haciendo vida la misericordia, será para Dios la mejor señal de nuestro deseo de un cambio de vida, porque disposición interior es todo lo que Dios necesita para actuar en nosotros, así como la encontró en aquellos discípulos que le alcanzaron a Jesús los 5 panes y unos pocos pescados. En medio de esta cultura de la indiferencia, de la frivolidad y de la muerte, podemos multiplicar la vida como signo de que Jesús está en medio de nosotros; que podemos vivir por mucho más que la comida y la bebida, porque vivir es mucho más, ya que la VIDA que necesitamos surge al escuchar y vivenciar internamente lo que leemos o escuchamos de la Palabra del Evangelio. Esta cuaresma puede ser para nosotros un diario retiro espiritual, un desierto que parece inmenso y vacío, y sin embargo está lleno de la presencia de Dios, es una cuestión de fe de decirle sí, y así veremos las maravillas de lo que Jesús puede hacer con “poquita cosa” como podemos sentirnos nosotros. Con todo afecto. +Manolo Subir al índice