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La vida crece cuando se comparte...


Compartiendo vida... Manolo y vos...


Vivamos la Semana Santa

BUSCANDO SIGNOS DE VIDA PASCUAL. “María se había quedado afuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro, y vio a dos ángeles vestidos de blanco, sentados uno a la cabecera y otro a los pies del lugar donde había sido puesto el cuerpo de Jesús. Ellos le dijeron: «Mujer, ¿por qué lloras”
Nunca nos faltan razones para llorar. Muchas por no decir la inmensa mayoría, es porque hemos perdido algo o somos víctimas de mal propio o el ajeno. Lloramos de pena, de dolor, de indignación, con desesperación, con desconsuelo, consternados y confundidos. Las lágrimas de Jesús en el Huerto fueron lágrimas del que estaba suplicando no pasar por su pasión, ni por su cruz, sus lágrimas de dolor consagran e iluminan las de todos los que sufren en toda forma. Pero el amor también produce lágrimas: “como lo amaba” decían aquellos en Betania y “Jesús lloró” la muerte de su amigo.
Hoy las lágrimas de María Magdalena son lágrimas de la discípula y amiga de Jesús que siente su pérdida, que vio la cruz, la agonía, la muerte y la sepultura de su amado Señor y allí está sin entender, buscando a Jesús. “María respondió: «Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto». Al decir esto se dio vuelta y vio a Jesús, que estaba allí, pero no lo reconoció”. Nuevos ojos, nueva mirada hacían falta en ese momento para encontrar al que ella buscaba, los ojos de la vida pública, como los nuestros ahora, no servían más para encontrar a Jesús. Ha cambiado al estar más allá del espacio y el tiempo, al no pertenecer más a este mundo: ojos nuevos, mirada nueva, corazón y espíritu nuevo para ver lo nuevo, mirada de fe para ver al que estaba muerto y ahora vive, por eso: “Jesús le preguntó: «Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?». Ella, pensando que era el cuidador de la huerta, le respondió: «Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo iré a buscarlo»
Encontramos aquí una constante en toda la Biblia, Yahvé en el Antiguo Testamento, Jesús en el Nuevo es quien toma la iniciativa y abre el diálogo con el hombre representado aquí por María Magdalena, figura también de la Iglesia. “Jesús le dijo: «¡María!». Otra constante es que Dios y Jesús llaman por su nombre a los que son llamados e invitados al diálogo y al seguimiento, al compromiso y la misión. Es interesante ver que lo que no había cambiado era la voz del Señor, como mostrándonos que la única manera de descubrir o encontrar al Resucitado es por la voz, por la palabra y en relación con ella. Esto tiene una esencial importancia para nosotros que no lo vimos, ni estuvimos ni comimos con Él después de su resurrección y antes de su ascenso a la Gloria de Dios. Decía san Jerónimo en el siglo IV “quien ignora la Palabra, ignora a Cristo” “porque la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros” y sigue presente entre nosotros en los Evangelios y toda la revelación cristiana.
“Ella lo reconoció y le dijo en hebreo: «¡Raboní!», es decir «¡Maestro!». Jesús le dijo: «No me retengas, porque todavía no he subido al Padre” Aquí explícitamente Jesús le pide una mirada nueva, no la del pasado, Jesús ha resucitado y ya no debe quedarse en el mundo como el abrazo de la Magdalena quería. La saca del pasado y de su legítimo deseo de retenerlo. y la abre al futuro, el de la misión con estas palabras: “Ve a decir a mis hermanos: «Subo a mi Padre, el Padre de ustedes; a mi Dios, el Dios de ustedes»
Esto sería como el Padrenuestro del evangelio de San Juan y Jesús que ha barrido con toda separación entre el Padre, Él y nosotros: somos hijos por él y en él, somos hermanos por él y en él, por eso debemos cuidarnos tanto de las divisiones y las miradas de extrañeza y de mirarnos como enemigos, quienes tenemos semejante riqueza para ser uno en él. Cuánto nos hieren los juicios sin piedad o las sentencias desprovistas de compasión entre nosotros, empezando por mis colegas o miembros de mi gremio, tantas veces duros y terminantes en nuestros juicios sobre el hermano, como que para él un hubiera redención, como si nosotros viniéramos de un barro diferente o especial al del resto. ¡Qué festín se hace el enemigo cuando logra dividirnos y enfrentarnos! Porque sabe que la fe lo vence y Jesús le pidió al Padre por nosotros: “Padre que sean uno para que el mundo crea” No sólo necesitamos una mirada nueva para encontrar a Jesús sino para mirarnos entre nosotros, porque de lo contrario la poca fe que queda en algunos lugares va a desaparecer y la que está surgiendo en otras partes puede frustrarse, y en esto pido perdón por mis pecados contra la unidad y por las veces que no he sabido aceptar al otro como es o porque me mostraba lo que no quería ver en mí. “María Magdalena fue a anunciar a los discípulos que había visto al Señor y que él le había dicho esas palabras”
Sanada y liberada de los siete demonios por el poder del Señor, queda libre para ir a anunciar la buena noticia del Resucitado, la buena noticia que la Vida Nueva anunciada y esperada, Vida Nueva que ya está presente en el mundo y al alcance de todos los hombres sin más condición que escuchar para creer, creer para esperar y esperar para amar. Con todo afecto.+ManoloSubir al índice


Está vivo... Abril 3 Lc. 24,1-4. “¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo…? Jesús ha resucitado y la mañana del primer día de la semana su sepulcro está vacío, algunas de sus discípulas van al la sepultura buscando el cuerpo del Señor para ungirlo con los perfumes preparados, porque el entierro del muerto no había dejado tiempo para hacer lo que correspondía porque comenzaba el sábado. Estaban desconcertadas al ver la piedra removida, el lugar abierto y vacío, no lo encuentran, llevan en su memoria el amor y la decepción por lo sucedido, estaban seguras de encontrar al muerto, rígido, en proceso de descomposición y puesto en el lugar cavado en la roca como habían visto la víspera del sábado. Así con el mensaje de los ángeles “únicos testigos del milagro” comienzan a transitar el camino que va de la cruz y la muerte del Señor a la resurrección y al descubrimiento de la vida que venció a la muerte. Pero hay en este evangelio una referencia a lo dicho por Jesús en la vida pública “el hijo del hombre debe sufrir en manos de los pecadores, ser crucificado y resucitar al tercer día”, la memoria de lo dicho por el Señor las abre a la experiencia de la fe en el resucitado, la fidelidad de su palabra y de su promesa que ellas ven realizada y de la cual son testigos oculares y mensajeras de lo sucedido. Está vivo, ha resucitado y aunque no les creen, provocan que Pedro vaya al sepulcro y encuentre todo como las mujeres contaron. Éste, que es el primer testigo de la resurrección y la piedra fundamental del la Iglesia, vuelve al lugar donde estaban los discípulos reunidos, "lleno de asombro por lo sucedido". Luego las apariciones del resucitado robustecerán su fe y la de los demás, preparándolos para la efusión del Espíritu que será la memoria viva de la Iglesia, que les enseñará y les recodará todo lo dicho y hecho por el Señor, desde que los llamó y hasta el momento de enviarlos a predicar en su Nombre. Durante este tiempo de Pascua, durante 5 semanas vamos a ir buscando los signos de vida que la palabra de Dios nos va a ir mostrando para fortalecer y profundizar la fe siempre vacilante y llena de dudas que tenemos los que no lo vimos ni estuvimos con Él, pero que hemos recibido el mensaje y el Espíritu que nos ha llevado a creer en Jesús, como si lo hubiéramos visto y oído, porque uno de los signos que nos lleva a creer en el Señor resucitado es la Iglesia y la Palabra del Evangelio que tuvo y tiene el poder de suscitar la fe en el que escucha. ¡Aleluya!. +Manolo. Subir al índice


es preferible que un solo hombre muera... ¿Es una verdadera preocupación por el pueblo lo que mueve a los del Consejo de Sacerdotes y Fariseos? Ummm… Tanta bondad en el corazón de un poder obsecuente y homicida me genera muchas dudas, ya que durante la Pasión y el pedido de estos personajes a Poncio Pilato, hace que este quiera salvar a Jesús, ya que sabía que lo habían traído para eliminar a Jesús por envidia. ¡En el plan de Dios hasta el mal está a su servicio! Sin esa envidia, sin la conveniencia de fomentar la paz romana a costa de la sangre de un inocente, cuidar así sus intereses, manteniendo las buenas relaciones con el Imperio Romano, hace que todo juegue en el sentido y la dirección de la muerte de Jesús, hasta se prefigura la traición de Judas, ya que “el que sepa donde encontrarlo que nos avise para tomarlo preso y ejecutarlo” así será él quien indique con un beso quien es Jesús, en el Huerto de los Olivos. Dios no quiere de por sí la muerte de su Hijo, esta es consecuencia de la corrupción del poder sacerdotal y farisaico de ese momento. Jesús no es enemigo de nadie, pero tampoco es cómplice silencioso del mal que está inspirando el corazón de muchos. Jesús no es enemigo del Imperio, pero como podría ser fuente de intranquilidad social, la paz romana exigía mantener, a sangre y espada, la calma en un lugar que le producía grandes ingresos por derechos aduaneros, con lo cual el dinero es otra causa concurrente en el proceso de Jesús. Así distintos ingredientes del mal van tomando forma, conjugándose y saliendo a la luz para terminar en el Calvario, con el Profeta, Mesías e Hijo de Dios, crucificado y abandonado por todos. El Padre se sirve de todo esto, el Hijo se sirve de todo esta trenza político religiosa corrupta, para que su muerte de cruz se convierta en el sacrificio por el cual Dios y la humanidad se reconcilian, y el mal, en todas sus formas, quede derrotado y atado al poder del Crucificado. Esta realidad del proceso del Señor habría sido una verdadera tragedia si el Padre hubiera dejado a su Hijo preso de la muerte, lo que convertiría a Dios en un ser siniestro y perverso a quien le gustaba ver sufrir y nada más. Lo que cambia todo este acontecimiento tan duro para el Hijo de Dios, es la Resurrección, que es la señal de aceptación del Amor del Hijo por su Padre y del Amor de Cristo por nosotros. Del Amor del Padre que no abandona a su Hijo, que le da Vida al Hijo y que nos lo da para que creyendo en Él alcancemos vida y una vida que no pasa y que va más allá de nuestra muerte. Con la esperanza de que les ayude a vivir el drama de Cristo en la Semana Santa. Les deseo una hermosa Pascua.+Manolo Subir al índice


Cada vez que leo en el Evangelio de San Juan, Jn 4, el encuentro de Jesús con la mujer samaritana, me imagino en el pozo, con el cántaro y escucho su voz, que rompe el silencio e inicia la conversación, con un pedido que a mi también me sorprendería de un desconocido, "dame de beber". ¿Qué? Tengo sed, pero yo tengo otra agua, que no conoces. De donde la sacas? Si no tenés con que sacarla del pozo. De pronto quedo enredado en el dialogo con El, y en esta conversación El sabe todo de mi, mas que yo mismo, El ve mas que yo en mi interior y sabe de mi sed de agua viva, conoce mi vida vieja representada por ese cántaro, que el agua para el cuerpo la saco del pozo, pero la sed de mi alma sólo la puede calmar el manantial que El me promete, que el pone y salta hasta la Vida Eterna, si acepto lo que hay dentro del cántaro. Su sed de mi fe en su Misericordia clama a El, mi sed de vida nueva la calma el don de su gracia, el Agua del Espíritu. Me pregunto, en esta cuaresma, que cosas encontraré dentro de mi viejo cántaro?, qué cosas viejas dejaré atrás? para salir, luego, como aquella mujer, a anunciar la vida que Jesús regala en cada Pascua. ¡Cuanta luz necesitaré, cuanto que el Señor me ayude! Cuanto coraje para ver sin miedo y para confiar en lugar de desesperarme, para buscar la generosidad de su gracia que siempre está dispuesta para mí. Con mucho afecto. Manolo un cristiano como usted... Subir al índice


La unción de Betania Más allá del reconocimiento que Jesús alaba de la mujer que lo ungió con perfume, hay una referencia que mira al futuro, "cuando la Buena Nueva sea predicada debe recordar lo que ella ha hecho conmigo". Esto muestra la conciencia de Jesús no solo de su Pasión y muerte, sino de la continuidad de su obra después de su resurrección y de la efusión del Espíritu. Nosotros pasamos pero las obras continúan y se prolongan en el espacio y el tiempo más allá de nosotros. El anuncio del abandono de los discípulos En el contexto de la última cena Jesús les anuncia la caída de los discípulos ante el escándalo-caída de la cruz. Se dispersan las ovejas cuando el pastor es herido. Ante este anuncio de Jesús, la osadía de Pedro y los demás, de morir antes que fallar. Promesas emotivas pero poco fundadas en la experiencia de la fragilidad humana, nunca te abandonaremos, hermosas palabras hasta lógicas en un momento así, pero también prueba de lo poco que entendían los apóstoles acerca del proceso en el que Jesús ya estaba inmerso, el camino de su retorno al Padre, que pasa por la muerte de cruz. Con lo que pasó tal cual lo dicho por Jesús, Me suena que en las malas solés quedarte solo y, en ese momento aparecen los incondicionales, el mejor-único amigo, la Madre y algunas mujeres piadosas. Sorprende aquí que Cristo también haga referencia anticipada de la resurrección y su reencuentro con sus discípulos en Galilea. La vida que ha de triunfar y que está presente por encima del anuncio de la muerte. Con cariño y unido en la oración Manolo un cristiano como vos... Subir al índice


En Getsemaní... Jesús que va a orar, no quiere ir solo a enfrentar su Hora, va con Pedro, Santiago y Juan. Les confiesa que siente angustia y tristeza, se aleja y cae con el rostro en tierra, abatido y adorando a las vez. Su tristeza es, tan honda, que es tristeza de muerte. Se va retirando la vivencia y el gozo de la dimensión divina de Jesús, por unas horas, el Verbo Eterno, se vuelve noche, como ausencia, vacío y, ante esto, la humanidad Jesús se resiente, encuentra el límite de tener que enfrentar, solo como hombre, una muerte violenta, esto lo acerca más a los hombres comunes, porque un estoico habría enfrentado impasible, el juicio, los golpes, las burlas, el dolor, físico, moral y emocional, la soledad y el abandono. Si bien Dios no puede "morir", solo Él puede entrar en la muerte, redimirla, transfigurarla y convertirla en paso a la Vida Verdadera. Su humanidad quiere vivir y tiene que morir para consumar la misión encargada por su Padre.( para vos de Manolo
Su oración al Padre... Está sólo con su Padre...su Abba es más profundo que nunca, depende en absoluto de Él, a Él se dirige: que pase de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad… ruega insistentemente porque para el Padre todo es posible…, lo desea intensamente, como intensa era su oración. Hacer la voluntad de Dios no tiene mucho que ver con nuestra lógica, ni menos con nuestra mentalidad cinematográfica, donde hay un héroe mitológico e imaginario triunfa la final. Jesús, no es el buen muchacho de la película que termina con un final feliz; muy por el contrario Él morirá con las muertes del mundo real, injusto y trágico. Así se entiende el terror que sentía ante la proximidad de la pasión, que su sudor se convierte en gotas de sangre. para vos de Manolo
Y los apóstoles?... Mientras tanto los apóstoles-amigos se duermen de tristeza. Él se les acerca y les recomienda oren sin cesar para no caer en la tentación, porque aunque el espíritu está dispuesto la carne es débil. Aquí carne no es la condición física, sino la naturaleza caída y debilitada por el pecado. Es una cuestión interior, del alma humana, que aún no ha sido transformada por la acción del Espíritu. La oración continua es el instrumento para no caer en la tentación, sino también la que proporciona la gracia para alcanzar esa transformación, de debilidad en fortaleza. Cuando regresa de orar por tercera vez y de entregarse en manos del Padre, lleva en su interior la caridad del Padre que lo ha amado y lo sigue amando, esta presencia del amor paterno que lo sostiene y acompaña, se muestra de manera eminente, en la fortaleza del Hijo de Dios para hacer el camino que va de Getsemaní hasta el Calvario, con su muerte, y muerte de cruz. Sólo el amor es capas de hacer cosas así y sólo el amor las entiende. Manolo, un cristiano como vos...
Jesús se encuentre con Judas en Getsemaní "Buenas noches maestro y lo besó". "Amigo, haz lo que haz vienes a hacer". Jesús es tomado preso y procesado con la colaboración de la traición de Judas. Siempre me he preguntado si Jesús no habría muerto de todos modos sin el protagonismo histórico de un Judas. ¿Era Judas un elemento necesario en el proceso de Jesús? Sí, lo era, pues Jesús lo había anunciado sin decir quien: "uno de ustedes me va a entregar, pero ay de aquel…". Se nota en la sentencia de Jesús que la traición no quedará impune, ni la de Judas, ni ninguna otra, pero en la historia no faltan los traidores, como desencadenantes de aspectos de la historia, porque ésta no solo la componen los héroes y los villanos, también están los traidores, los buchones, los ortivas, que perduran hasta hoy y que siguen actuando a diario. En el entramado de la privada de las personas, en la vida más o menos visible, más o menos pública o publicada. En todas las clases sociales hay quienes faltan a su palabra, a sus promesas, que compensan traicionando, su frustración, en vez de encarar la solución de los problemas, blanqueando y poniendo luz lo que está pasando, dejando de lado sus conveniencias y poniendo por delante sus convicciones, dejando de actuar en la sombra y haciendo surgir la luz, aun en perjuicio propio. (rezando junto con vos, Manolo... Subir al índice


Jesús y Judas... El anonimato y el desconocimiento de Cristo. Judas Me pregunto: ¿por qué Judas les da la señal del beso para que los soldados arresten a Jesús? ¿Era Jesús un personaje tan desconocido, como para que debiera producirse la señal del beso cínico de Judas, para que fuera arrestado? ¿Significa ese anonimato de Jesús algo más profundo que un simple desconocimiento de su persona y de sus rasgos físicos, o la Palabra quiere enseñar algo más profundo sobre el significado de la pasión? Digo esto porque contrasta con las veces que Jesús pasó la Pascua en Jerusalén, 3 veces, siendo ya un "profeta" famoso. Su entrada triunfal en Jerusalén con tanto alboroto. Y después la semana de Pascua, durante la cual, tras purificar el Templo, echando a los mercaderes de bueyes y palomas, estuvo enseñando en él, y siendo acosado por las autoridades judías todo el tiempo. ¿Cómo es que no sabían quien era y cómo era? ¿Por qué si todo el tiempo lo habían estado espiando, no sabían dónde encontrarlo? Debe haber una respuesta histórico bíblica que lo explique mejor y más en detalle.

Quizás podamos en un rato de silencio orante pedirle al mismo Jesús que nos ilumine el alma, para poder descubrir su corazón y entrando en él, escuchar allí su mensaje en esta nueva "desaparición" del Señor... Nos animamos a hacerlo? Manolo
Te comparto algo más... El lugar donde más se detuvo mi atención cuando meditaba en este momento del Señor y Judas, fue en una cuestión de identificación del Siervo de Yahvé, con el misterio de todos aquellos anónimos, que son capturados, traicionados, negados, torturados y muertos, también por causas evitables, por el poder de turno, esos muertos cuyos nombres rara vez trascienden por ser bajas o un número en las estadísticas. En ellos Jesús está presente re actualizando su pasión, como pasión del hombre, tomando sobre sí su dolor, su humillación, su sufrimiento y llenándolo de sentido, sacando a las víctimas del sinsentido de su situación y de su muerte, dándoles un para qué, ya que difícilmente ellas puedan encontrar un por qué. Esta es una luz muy intensa, que creemos, ilumina a todos los sufrientes anónimos, como los que lo viven en el silencio y la soledad del propio corazón, en secreto, en lo escondido y sin poderlo compartir por ser tan personal e intransferible. Que ese dolor no sea haga visible, muchas veces es signo de fortaleza, discreción y modestia; sólo los santos han superado la queja y supieron lo que fue sufrir en silencio, imitando la fortaleza silenciosa de Jesucristo, humillado, mal tratado y abandonado. Con inmenso deseo de rezar hondo junto a vos, Manolo Subir al índice


Contemplando el misterio del Cuerpo del Señor cada partícula, cada átomo, cada molécula, cada célula, cada tejido óseo, muscular, cerebral y nervioso, cada arteria y cada vena, cada gota de sangre y cada glóbulo rojo, cada órgano y cada milímetro de piel, en definitiva todo su cuerpo humano, unido al alma y al espíritu y, todo el conjunto a la divinidad, del Hijo de Dios e Hijo del hombre, al Cordero de Dios, a la Victima Propiciatoria, que sin mancha ni defecto, se ofrecerá, en la cruz, por los pecados del mundo, por los tuyos y los míos. Me detengo ante sus perfecciones, su inteligencia y voluntad, en la sensibilidad de sus afectos, en la profundidad de su mirada, en su conciencia delicada, en su capacidad de ternura, en su humanidad y divinidad, siempre unidas sin división y sin confusión. Como en El se diviniza lo humano y se humaniza lo divino. Y pensar que nada de esto lo podría ni quiera pensar o expresar, si el Espíritu Santo no actuara, iluminando mi alma con la gracia que me permite asomarme, tímidamente, al misterio y contemplar esta gloria sin par de mi fe cristiana. Cercana ya la Semana Santa, también me detengo a pensar en la capacidad de sufrimiento de ese cuerpo, en la sensibilidad para experimentar de modo único y tan profundo, el dolor físico, emocional, moral y espiritual, ya que todo sufre en El, no solo su Cuerpo Inmaculado, sino su alma y su emoción ante: la llegada de su hora, la agonía en el huerto y el cáliz de la pasión, la traición y la perdida de su amigo Judas Iscariote, las negaciones de su amigo intimo Pedro y el abandono de los demás apóstoles. Por ver las maniobras político religiosas que, con tal de sacarlo de en medio y que no los moleste más, no dudan en armar un juicio con testigos falsos; su mansedumbre cuando el soldado lo abofetea. El manoseo de sus compatriotas, las burlas de Herodes, la flagelación, la coronación de espinas, las burlas de los soldados, la brutalidad del Imperio y por ultimo, su amado pueblo gritando ¡crucifícalo! ¡crucifícalo!. El ver a Poncio Pilatos lavarse las manos ante la decisión entre salvar a Jesús o a Barrabas, escuchando a los delegados del Sumo Sacerdote, escribas y fariseos decir:"no tenemos mas rey que el Cesar". El camino al Calvario, sus caídas, el encuentro con Su Madre, la cruz, los clavos que atraviesan sus manos y sus pies. La inmensa soledad y hasta el sentimiento de que Dios lo ha abandonado. Nadie podría asomarse a semejante muestra de dolor y de santidad, del Amor de Dios por los hombres, llevado a tal extremo de donación de Si mismo, de mediar entre su Padre y nosotros, de glorificación del Padre, Pensar que yo peque y El pago por mí y en mi lugar y en nombre de todos nosotros los hombres. Por todo esto y mucho mas, no es un Cuerpo más, no es un Alma mas, un Crucificado más, no es uno más que sufre y que muere. El es la Nueva Alianza en su Sangre, nuestra justificación y redención. El es nuestra paz y reconciliación, El es quien une el cielo y la tierra, es Quien abre las puertas cerradas a la vida a la humanidad pecadora. El es nuestra resurrección y nuestra esperanza. Con todo cariño. Manolo un cristiano como usted... Subir al índice


Después de bajar de la cruz el Cuerpo sin vida del Señor y dejarlo en brazos de la Virgen, sólo quedaba tiempo para hacer con el Muerto lo que mandaba la ley de Moisés, ya que estaba por comenzar el Sabbat con la caída del sol y había que apurarse. Así José de Arimatea, amigo en secreto del Señor, tomó el Cuerpo sin vida y lo lavo, lo ungió con perfume, lo envolvió en una sábana y le ató el sudario alrededor de la cabeza. Junto a los testigos oculares de la Muerte de Jesús, llevan al Muerto y lo depositan en un sepulcro nuevo, colocan el cuerpo sobre una losa, en un hueco hecho en la pared de piedra, corren la piedra y el sepulcro queda sellado. Cada uno vuelve rápidamente a su casa llevando en su alma el recuerdo doloroso de lo que ha sucedido entre las doce del mediodía y las cuatro de la tarde, entre la crucifixión y la sepultura del Señor Jesús. Dolor por la pérdida, desolación, silencio y ausencia que hieren; miradas que se cruzan buscando una explicación ante tan brutal hecho. Estaban ultrajados en su corazón por lo que habían hecho con Jesús y con ellos, sentían su muerte. Otros estaban llenos de culpa porque habían o negado o abandonado al Señor. Los unía el amor y también el espanto, el remordimiento era compartido por todos, todos a su manera le habían fallado… Además estaban asustados, encerrados y llenos de miedo. Con este ánimo en sombras pasan los tres días. Guardar el sábado les prohibía irse cada uno a su casa para poder volver cada quien a lo suyo, con las huellas de la desilusión, el fracaso y el sin sentido de haberlo dejado todo para seguir a Alguien, y que eso terminara de la manera que habían visto o se habían enterado por lo que los testigos habían trasmitido, y ese día parecía no terminar nunca,. Pero entre ellos había un corazón, que aunque muy dolido, el mas dolido de todos, permanecía iluminado y encendido en la noche del sentido y de la fe, era la Virgen Madre del Señor, que hace memoria, recuerda y espera, cree y confía una vez mas en su peregrinación de la fe, cuando todo parece terminado intuye que lo nuevo esta por venir y que sucederá la mañana del primer día. Con amor. Manolo.Subir al índice


Hace 2000 años que en la ciudad de Jerusalén se encuentra un sepulcro vacío, sin el muerto allí sepultado, no hay restos óseos con piel seca adherida a ellos, no hay signos de muerte, no hay cráneo ni columna vertebral, no hay brazos ni piernas, no hay muerto, no esta. Solo la memoria de un triple anuncio de que resucitaría al tercer día. Hace 2000 años los discípulos de un Maestro al que habían seguido y acompañado durante tres años, se asomaron a la que fue su tumba y lo único que vieron fue: el sepulcro vacío, las vendas y el sudario enrollado en lugar a parte, recordaron su palabra, vieron y creyeron. Estalla el grito de la vida donde estaba la muerte, la soledad y el silencio. La experiencia se vuelve anuncio luminoso, no esta ¡ha resucitado! Es verdad El lo anuncio, la promesa se cumplió. Los unía la muerte y el espanto, después el asombro y la vida. Sus ojos llenos de tristeza vuelven a brillar, las sonrisas iluminan sus rostros, los numerosos testimonios hacen nacer la esperanza y fortalecen la fe vacilante. María Magdalena y la visión de los Ángeles, el mensaje y el pedido del Señor que en Galilea lo verán. ¡Esta Vivo! Ha resucitado. La buena nueva comienza a correr de boca en boca y de corazón a corazón. La muerte ha sido vencida por Jesús, el signo es el sepulcro vacío, llega el momento de creer en todo lo que dijo y enseño, el momento de aferrarse a su palabras y a sus promesas, no habían ni creído ni seguido en vano. Así paso, así nos lo han trasmitido con gran detalle los testigos oculares, los que estuvieron con El después de que resucito a de entre los muertos. Después de sus apariciones dándoles numerosas pruebas de que estaba vivo. Estuvieron con El durante cuarenta días, comieron y bebieron con el Resucitado, les hablo del Reino y estuvo con ellos hasta que lo vieron volver a su gloria. Hace ya 2000 años que la noticia de Cristo Resucitado recorre los caminos del mundo suscitando la fe, engendrando la esperanza y manifestando que el amor vence al odio, la misericordia al pecado y la vida a la muerte. Por El y en El se han abierto las puertas de la Vida Nueva en el Espíritu. Gloria a Dios. Manolo un cristiano como usted...Subir al índice


Me parecía importante detenerme en mis sentimientos de encierro relacionado con las puertas cerradas del domingo de la resurrección del Señor. Como los discípulos cuando algo que me pasa me lleva a encerrarme y a no querer saber más nada de nada, vuelvo a tomar ese capitulo 20 de san Juan y haciendo la composición de lugar, identificándome con sus íntimos sentimientos, escucho y me pregunto por qué el Señor, dice la paz con ustedes. Por qué no hay ningún reproche, ni echada en cara por lo que hicieron. Porque a ellos que habían fallado tanto, les promete el Espíritu Santo y los manda a anunciar la reconciliación y el perdón de los pecados. De pronto todo se llena de sentido, ya no hay tentación de volver atrás, de recuperar lo viejo que, aunque no sirve para nada, al menos resulta conocido. Por qué cuando no podría creer en mí mismo, soy invitado por el Señor a romper el encierro, creo que es la gracia de esa palabra cortita de tres letras, paz…paz, la que rescata mi alma de la oscuridad y de la inculpación y el remordimiento que me paraliza y me impide abrirme, no solo a la fe, sino a la vida misma. Porque no tengo paz, ni luz, ni alegría. Jesús siempre me sorprende desde su Palabra, aunque lo haya leído muchas veces, siempre me suena a nuevo y tantas veces justo cuando más lo necesito. Te pasa a vos lo mismo? Te sentís muchas veces así? Espero que lo que te comparto te sea útil, al menos a mi me hizo bien cuando ando de bajón. Con afecto Manolo un cristiano como usted...Subir al índice