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La vida crece cuando se comparte...


Compartiendo vida... Manolo y vos...


Vida parroquial...



El tiempo "DONADO" y la vida comprometida.
Mt. 9, 32 - 38
Le presentaron a Jesús un mudo que estaba endemoniado. El demonio fue expulsado y el mudo comenzó a hablar. La multitud, admirada, comentaba: "Jamás se vio nada igual en Israel". Pero los fariseos decían: "Él expulsa a los demonios por obra del Príncipe de los demonios". Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y sanando todas las enfermedades y dolencias. Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha".
1. Le presentaron a Jesús un mudo que estaba endemoniado. Hoy le presentamos a Jesús a todos aquellos que están privados de la palabra, a los que nadie escucha, a quienes no encuentran comprensión y no pueden decir lo que les pasa porque han sido enmudecidos. A todos los que si se los escuchara exigirían sus derechos, crearían obligaciones y el cambio que llevaría a salir de la comodidad y asumir un compromiso al que muchas veces, por conveniencia o falta de convicciones personales, se posterga una y otra vez, silenciando así la voz de la propia conciencia. Nuestra pregunta es ¿Quiénes son los endemoniados entonces? ¿Los que no pueden hablar o los que se niegan a escuchar? El Señor siempre escucha y responde a todo el que lo busca y le pide, menos mal que Alguien queda, que Él está siempre.
2. Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y sanando todas las enfermedades y dolencias. En los evangelios el ministerio público del Señor estuvo asociado: caminar de pueblo en pueblo, la enseñanza, el anuncio del Reino y la sanación de las enfermedades y dolencias. Desde el bautismo y en virtud de él, desde el Papa hasta el más joven de los cristianos, misioneros, catequistas o animadores de comunidad, tenemos el derecho y el deber de seguir con el mandato del Señor, y anunciar la Buena Noticia en íntima comunión con sus pensamientos y sentimientos. Uno de los signos de una auténtica vocación bautismal es la prisa por el Reino, la necesidad de mostrar a Jesucristo, revelar y comunicar sus misterios, decir con hechos y palabras nuestra fe y la razón de nuestra esperanza.
3. Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. El dios de miedo en el que fuimos educados desde muy pequeños y con la imagen desfigurada del Dios verdadero, choca con los gestos de compasión, bondad, dulzura y ternura del Señor, éstos son signos de que debe cambiar y hay que convertirse de aquel dios al Dios de Jesucristo. Esto nos va liberando de lo falso para revelarnos e ir creyendo en el Dios-Amor, presente de un modo especial en todo el Nuevo Testamento, como la revelación plena de su Misterio. Donde hay amor no hay miedo, ni desconfianza, hay temor como don del Espíritu, pero que se entiende como el respeto y el deseo de no perder nunca esa relación con el Dios Amor, y eso es cuidar el amor y al Amado
4. La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha" Ni queja ni lamentación del Señor, desafío para aquellos y para nosotros, que vivimos en un continente de bautizados, multiconfesional y que, sin embargo, eso no se ha traducido en una vida más comprometida con la trasmisión del evangelio. Sólo el 2% de los bautizados está comprometido efectivamente con la misión de Cristo. Hoy como ayer, la cosecha sigue siendo abundante y los obreros pocos, tan pocos que muchas veces viven sobrecargados, hasta que un día se funden como motores, a los que después cuesta poner a andar de nuevo. Lo que el Seños nos dice hoy es una “provocación” para ver si a tanto cristiano dominguero y cómodamente sentado en su parroquia o capilla, se le ocurre que algo más que comulgar piadosamente se puede hacer, que en cada uno de ellos hay talentos enterrados y no explotados y que dando 2 horas por semana al servicio de Dios en su Iglesia, se produciría un efecto multiplicador, que emocionaría y entusiasmaría.
El Señor quiera mover tantos corazones a dar de sí un poco de tiempo y capacidades y no sólo dinero, que con éste no alcanza.
“Señor quita de nuestros corazones el miedo a comprometernos con tu misión, sácanos de la comodidad y de pensar que no podemos o que esto es para otros y nunca para nosotros. Haznos descubrir que nos llamas y que nos haces capaces de responderte. Háblanos al corazón para que nos enamore tu voz y nos haga salir de nosotros mismos y abrirnos a tu llamado”
Con todo afecto como siempre. +Manolo Subir al índice


Cuanto van cambiando las costumbres en las parroquias en estos días. Por ejemplo: en la mía ya no pasan más la bolsita para la limosna, sino que cada uno nos paramos a dejar su ofrenda al pie del altar. Y me surge la pregunta que quiero compartir con Uds. Ofrenda o limosna? Les cuanto que cuando me puse a ver una y otra palabra sentí vergüenza, porque ese domingo se escucho el evangelio de la ofrenda de la viuda y sus dos moneditas de cobre que eran todo lo que tenia para vivir y el contraste que hace ver Jesús y en dar de lo que sobra y dar de corazón. Me sentí tan mezquino, mas aun cuando tome conciencia de todo lo que Dios me da a diario y que no puedo devolverle nada. Ya no puedo dar lo que me sobra, creo que tengo que ser mucho mas generoso y ofrecer con mas alegría en cada domingo o cada vez que sea necesario. Con vergüenza. Manolo, un cristiano como vos (y un cura con ganas de crecer...) Subir al índice


Alguna vez cierto personaje califico casi despectivamente a los Carismáticos "esos que cantan" se trataba de M L de T , alias "la chiqui" .Pobre no debe saber que hace 2000 años, san Pablo les pedía a los cristianos que ofrecieran a Dios "salmos, himnos y cantos inspirados" que cantaran las Glorias del Señor. Que alabaran y celebraran con júbilo al Señor. Al escuchar a alguien hablar así de lo que no conoce, pienso en mis propias ignorancias, en lo poco que se, en cuanto me falta aprender, en cuanto tiempo debería dedicar a escrutar la palabra de Dios, como hacen los Neo catecúmenos. No reniego de lo que he hecho, creo que el cristiano es hombre de acciones concretas en un mundo concreto, en mi mundo, ese que tanto amo Dios que le entrego a su propio Hijo. Pero también me doy cuenta que no es solo acción, también es estudio y contemplación. Silencio y oración. Bendiciones. ManoloSubir al índice


"Ustedes adoran imágenes". Esta suele ser una acusación que me hace algún ex católico devenido en predicador evangélico puerta a puerta. En esos momentos contengo mi bronca por las razones que Uds. conocen tanto como yo y miro al Cielo y le doy gracias a Dios por mi fe popular, tan ligada a las imágenes y a los santuarios y a las peregrinaciones a Lujan, a Irati, a la Virgen del Milagro o a San Cayetano. Pero también doy gracias a Dios por regalarnos en la Iglesia argentina miles de jóvenes y adultos que todos los veranos, van de misión al Norte, a la Patagonia, a Cuyo o al Litoral, a cualquier rincón de nuestro país, llevando el evangelio ahí donde nadie puede llegar si no fuera por ellos. Gracias por los grupos misioneros de parroquias, colegios, movimientos y asociaciones de vida apostólica, por su aporte en la tarea evangelizadora. Con afecto Manolo.Subir al índice


Bendita y amada catequesis familiar. Bendita mi parroquia, porque mi Párroco se animo a luchar por el cambio y la conversión de las familias y por pensar en el cristiano del futuro y por el futuro del mensaje cristiano. Gracias por el si generoso de los coordinadores de la CaFa. Por los que se animaron a ser matrimonios guías. Por quienes evolucionaron y enamorados de la catequesis tradicional se dedicaron a ser Animadores de Celebraciones para Niños. Gracias por las nuevas generaciones de jóvenes que se animan a madurar y compartir su fe con los chicos de la catequesis familiar. Gracias a Uds. papas y mamas de la catequesis, por regalarles a sus chicos esas dos horitas de trabajo con la ficha y, por regalarse a Uds., el repensar la fe a otra edad y con nuevas necesidades, inquietudes y horizontes. Con gratitud y amor. Manolo...Subir al índice


En mi querida parroquia no faltan... los signos de vitalidad evangélica, pero tampoco faltan los líos, los celos, los deseos de unos de acaparar al sacerdote, los progres y los conservadores y los que solo vienen a misa y se van a su casa. Estas cosas a muchos los desilusionan y se alejan, porque creían ingenuamente, que participando mas profundamente en la vida parroquial, no encontrarían este tipo de cosas en la Santa Madre Iglesia. Habían creído que vivíamos la perfecta hermandad, que ya éramos un solo corazón y una sola alma, que lo compartíamos todo y así ninguno pasaba ninguna clase de necesidad, que el cura era perfecto y que los catequistas eran catequistas porque ya se les veía la aureola de santidad, que la parroquia ya era el perfecto anticipo del Cielo. Que desilusión los entiendo, pero cuanto que nos pasa cuando no entendemos que la Iglesia es santa por la presencia del Espíritu Santo, pero pecadora porque esta hecha de hombres débiles, imperfectos, limitados y con toda clase de defectos, pero que han sido amados y salvados por Cristo en la cruz. Pienso en mi impaciencia con mis hermanos, mi falta de tolerancia, mi apuro por que las cosas sean lo que tienen que ser y no son y, cuanto dolor por todo lo que la Iglesia tiene que purificarse. Se, porque la misma Iglesia santa y pecadora, me lo ha enseñado, que ningún dolor ofrecido con fe nunca es estéril. Por esta simple enseñanza creo que lo mejor, es ofrecer a Dios mi dolor por el perfeccionamiento de cada uno de mis parroquianos y, pedirte a vos que me escuchas o lees: dale volve, te esperamos, pero esta vez veni con expectativas menos altas y sublimes y, quien te dice, ves otras cosas maravillosas, que por desilusionado y distante te estas perdiendo, y perdón por ser parte del lado imperfecto de la Iglesia y pedile a Dios que me haga mas bueno y santo algún día. Con mucho cariño. Manolo...Subir al índice


Quiero, si me lo permiten, compartir con Uds. Una conversación que tuve con unos amigos del Movimiento de los Focolares acerca de las miradas que podemos tener sobre un mismo hecho, el crucifijo y sus distintos significados conforme a como uno lo mire. Una mirada bastante común de que Cristo terminó allí, clavado en la cruz por mi culpa, a causa de mis pecados, que yo lo hice, que tengo las manos manchadas con sangre inocente, que el crucifijo me hace sentir de lo peor, que soy un homicida y de los peores, porque si todo crimen es malo, mucho más si se trata de Alguien que no me hizo ningún daño, sino todo lo contrario, pero yo maté a Jesús. Qué se puede sentir o decir ante semejante descripción de mi condición humana, es para salir corriendo y esconderse lleno de vergüenza, una visión así me paraliza, no me deja vivir en paz, porque, quién puede cargar por mucho tiempo semejante peso sobre su conciencia, qué le espera, sólo la condena y de las peores porque es un crimen de dimensión infinita Mi visión era ésta hasta que me hicieron ver el mismo hecho desde otro lugar. La pregunta que me hicieron fue: si le preguntaras ¿Qué te diría Jesús desde la cruz?. Que se yo, les dije, nunca me imaginé lo que me diría. Nada!, me dijeron mis amigos, sólo te pediría que tuvieras piedad de Él, que te conmuevas, lo compadezcas, lo abraces, que no lo dejes sufrir solo. Es Jesús abandonado y desolado. Si le preguntaras qué es la cruz, te diría una sola cosa: Amor… Amor… Amor? Pregunté. Si eso, Amor. Me quedé helado, me sentí ciego ¡por tanto tiempo!, pero a la vez y por primera vez, aliviado de la angustia por los reproches de mi conciencia. A ellos les había pasado lo mismo hasta que Chiara se los explicó. Es Jesús abandonado y desolado en la cruz, hasta el abandono de Dios, es la suprema manifestación del Amor. Así de aquella visión que me pesaba, pasé a esta visión nueva que me enamora, que me moviliza, que me hace superar las culpas y que me acerca, cada Viernes Santo, al Crucificado con otra mirada. Así ya no siento rechazo de abrazarlo cubierto de sangre, llagado y moribundo en la Cruz. Esa cruz se ilumina y me ilumina, porque atravesando el velo de su Cuerpo me abrazo al Amor mismo, ese que me da la vida, que me ama infinitamente, que acepta mi cercanía, mi piedad, mi compasión y, que hoy me hace buscarlo y encontrarlo en cada Jesús abandonado y desolado, que se me acerca en el camino de la vida, para que me apiade es Él, que vive abandonado y en desolación. Con mucho cariño. Manolo.Subir al índice